La matrícula de los coches permite la identificación de los mismos y carecer de ella o llevarla en mal estado o tapada con algún elemento es una falta tipificada en el Código de Circulación. Es obligación del conductor, no del titular del vehículo, llevar la placa legible y en perfectas condiciones.
La Ley de Tráfico tipifica como infracción grave “incumplir la obligación de todo conductor de verificar que las placas de matrícula del vehículo no presentan obstáculos que impidan o dificulten su lectura e identificación”. Esta infracción conlleva una multa de 200 euros, sin retirada de puntos. En caso de que se detecte una manipulación de la matrícula para evitar su identificación, se considerará infracción muy grave, y la multa podría ascender a 6.000 euros, con retirada de seis puntos del carné.
Por estos motivos, hay que estar atentos y ser precavidos, por si por un golpe aparcando o por cualquier otro motivo, se ha doblado o desconchado nuestra placa. Además, si has estado rodando por caminos de tierra y se te ha llenado el coche de barro o polvo, hay que limpiar bien la placa para que pueda leerse correctamente y podamos librarnos de la temida multa.
Una artimaña que está de moda últimamente relacionada con las matrículas, es la de colocar sobre ellas unas pegatinas que hace que los radares no puedan cazarla, librando de multa a los conductores.
El nuevo invento, procedente de Rusia, se compone por unos adhesivos negros con idéntica forma de los números y letras de la matrícula. Colocados sobre ellos, las convierten en invisibles ante las cámaras.
Sin embargo mucho ojo, porque desde la Dirección General de Tráfico se están llevando a cabo estas últimas semanas, coincidiendo con los masivos desplazamientos de Semana Santa, controles especiales para detectar esta práctica totalmente ilegal.
¿Alguna vez os han multado por esta causa?


